Música

viernes, 22 de mayo de 2015

Breves y fugaces.

Hasta que de pronto, voltea y la ves, ves a través de esas dos lunas cristalizadas y crees que tu mirada no es nada importante o digna de posicionarse en esos dos ojos, los cuales son grandes, hermosos y adictivos. Y no, no tienes ganas de nada más que verla. De pronto miradas hay, un cosquilleo recorre tus sentidos. Ella no la desvía por unos segundos que son una eternidad para ti, no sabes qué hacer, si seguir mirándola o sacar tu mirada y en ese preciso instante sientes que el sentimiento te incomoda y te gusta a la vez. Es entonces que ella voltea la mirada pero no vuelve a ser la misma, su mirada perdió la conexión perfecta que tenía contigo y cualquier cosa que mire ahora no se comparará con aquellos segundos que pasaron. Sin querer se piensan y sin pensarlo se volverán a ver, alguna vez, de nuevo, pues, el vínculo ya lo creaste y sabes que ella también lo percibe.  


                                                           Créditos: Marcelo B.

sábado, 16 de mayo de 2015

El cambio está en el crecimiento.

Encerrado en cuatro paredes siento que luces me aturden, luces que no sé si brillan por naturaleza o luces que brillan porque se conectan a algo que no es suyo, como luces artificiales o quizá porque no les queda otra cosa más que brillar, ya que fallaron suficiente. Entonces me pregunto si con alguna luz puedo recuperar lo primero que me quitaron, que es lo último que alguien puede obtener, confianza. Es que me miro y a veces no me veo cuando quiero hacer algo, cuando de lo estúpido puedo pasar a lo más estúpido y de lo inminente puedo ser intuitivo. Es ahí, cuando quiero comenzar a moldear mi vida, para que con una sola me baste y sobre. No quiero preguntarme más sobre todo, quiero que todos pregunten más sobre mí. El cambio está en el crecimiento y quiero dejar huellas indelebles de por vida.

viernes, 8 de mayo de 2015

Textos antiguos: Somos un desastre.

Somos un desastre, dos desastres pero de alguna manera nos gusta serlo; porque aunque no nos entendamos muchas veces, siempre nos apoyamos. Aunque aveces nos juzguemos, nos aceptamos. Aunque sean mil las diferencias, son mil y una razones las que nos llevan a querer destrozarnos la vida. Destrozarnos la vida porque acabamos con todo lo que hay en ella, y creamos cosas mejores, creamos una puerta que nos lleva a un mundo mejor, sólo de los dos. Entonces sí somos un desastre, pero el mejor de los desastres. Porque con ella las palabras caóticas pasan a tomar un significado contrario, nosotros significamos lo que las palabras nunca llegarían a definir.

viernes, 1 de mayo de 2015

El amor en letras de una noche.

Noche compuesta por una luna que me observa y me inspira, noche que me ata a mis pensamientos y se desbordan por mi habitación. Mi sentido racional quiere saber sobre el amor, ese sentimiento que si va ganando vida, el hombre la va perdiendo como una enfermedad. Pero el amor es lo que menos se debe tratar de definir y en cambio, se debería sentir. El amor no tiene reglas, no se puede medir en palabras, el amor no va a ser mejor ni peor si le das un significado. El amor no es para personas que buscan cariño, ni para las personas que solo saben hablar de él y te ilusionan; el amor es para quienes sentimos, para quienes damos todo sin querer recibir algo a cambio, pues, nos metemos en un mundo que gira a base de dos personas. Nos sucumbimos en lo más profundo de nosotros para encontrar nuestra esencia y así sentirnos más vivos compartiendo nuestros momentos con alguien. El amor no es saber querer a alguien, no es sabiduría, el amor es locura. El amor es como escribir un libro, llenarlo de capítulos, trama y un final esperando sacar la siguiente parte. Y yo, pues yo soy alguien feliz la mayor parte del tiempo sin nada, porque lo doy todo, y todo lo que recibo son sonrisas. Y esas mismas me mantienen más vivo que el ayer, que se hace tan lejano.